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Letras grabadas

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , martes, 7 de mayo de 2013 15:04


    Contemplo ensimismada el negro de vuestros nombres, grabados uno junto al otro. Al otro lado de la piedra se descompone la eternidad. He tratado de escribir todos y cada uno de los días que han pasado desde entonces lo que pienso y lo que siento, pero esta es una de esas cosas en la vida para las que no existen palabras en ningún idioma que expresen la añoranza y el anhelo, que sean capaces de contar todo lo que fue y lo que ya nunca será.
    Solo quedan en vuestra memoria unas letras grabadas en un mármol blanco sellando vuestro descanso. Y en cada una de esas letras están vuestros recuerdos juntos, toda una vida, todo el amor que os profesásteis y el cariño que nos disteis a nosotros.
    En esas contadas letras grabadas se resume vuestra vida y vuestra muerte. Yo seguiré cada día tratando de hallar las palabras que necesita mi pluma y el valor en mi corazón para honraros como merecéis, pero sé que nada que salga de mis torpes manos os hará justicia.
    Ahora sois almas inmortales. Y no se puede capturar un alma inmortal, ni tan solo con el más inmortal de los artes.

Un mundo de tinta

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , viernes, 3 de mayo de 2013 16:25


    La mente de un escritor está siempre volando en el continuo espacio-tiempo, soñando que puede retratar el mundo en un trozo de papel. La imaginación y el sentimiento chocan violentamente en su interior como dos furiosas corrientes de aire y se revuelven en un huracán de pensamientos y trazos que lo arrasa todo a su paso. En su corazón, en mitad del vórtice que todo lo succiona hacia sus entrañas, flota a la deriva la barcaza de lo imposible, navegando en un mar hecho de gotas de ensueño y espuma de fe en la humanidad.
    Un escritor ve más allá de una simple línea de trazos, de una simple historia. Un escritor ve el mundo en sus más ínfimos constituyentes, el mensaje en cada partícula de existencia. Y es así porque un escritor, uno embriagado por la magia de la palabra y sediento siempre de su belleza, vive en un mundo diferente al del resto, atrapado en una realidad diferente pero no por ello menos bella ni compleja.
    Un escritor es aquel que vive en un mundo de tinta.

De color azul

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , martes, 30 de abril de 2013 21:23

    Como un artista con su paleta, el mundo se dibuja a sí mismo con colores. Sobre la tierra marrón y la verde hierba fresca que pisan tus pies se extiende la bóveda celeste. El dorado del Sol se esconde a veces bajo el gris ennegrecido de las nubes que traen con ellas la fresca lluvia, y hay momentos en que ambos dibujan en el firmamento todos los colores juntos, todos los colores en armonía, y el arcoiris se pasea frente a nuestros ojos. En el negro de la noche brilla la Luna de plata, rodeada de estrellas de un blanquecino brillo parpadeante. Cada segundo hay cientos de miles de rosadas vidas en el mundo. Vidas rosadas que reciben flores lilas, amor con flores rojas, habitaciones blancas o verdes donde el color parece perder vida. Y la Muerte, la que siempre hemos creído ser reina de la oscuridad, la Parca vestida de negro, no lo es tal. No es más que un simple momento en que el color cambie y se pierde. El rojo de tu sangre se emblanquece, tus ojos se oscurecen y languidecen, tus labios pierden el sonrosado que tuvieron desde el primer momento de tu vida y el aliento se te escapa entre ellos. Arrancado de tu cuerpo el elemento de la vida, una vez que ha fluído de tu cuerpo el aliento, tu piel por un momento tiene ese color, antes de quedarse fría y pálida y muerta. Así es la Muerte al fin y al cabo. De color azul.

Here lyes

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , sábado, 27 de abril de 2013 19:42


    Here lyes the lake my tears left on the ground. Here lyes the shade of the years that passed by. Here lyes, at the end of the path, scarlet grief and silver sorrow. Here lyes the end and the silence, covered by the light earth which will keep inside the secret all unknown.
    Take care of broken memories, of deep cries never going out. Waiting is part of our lives asit must be now part of your goodbye.
    Here lyes the last time you hold ud with a smile. Here lyes the love you could not save. Here lyes the golden sun at Heaven's door.
    Here lyes your life.

Guerra entre recuerdos

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , martes, 9 de abril de 2013 21:13

-¡Corre! -gritó, pero su voz quedó silenciada bajo el ensordecedor estallido de una granada de mano lanzada por el enemigo. La cercanía de la explosión le empujó de cara contra el suelo, quebrándose su máscara de gas. Se la quitó lo más rápido que pudo, tratando de recuperar el equilibrio mientras un fuerte pitido mermaba su capacidad auditiva.

    -¡Chico! -llamó, tanteando el suelo con las manos, buscando una fuerza que no tenía para levantarse y seguir luchando.
    No podía ver más que siluetas ni escuchar más que los quejidos de sus compañeros. Buscaba entre la polvareda unos cabellos ahora grisáceos que, antes de haber sido enterrados entre suciedad y miedo, habían sido del rojo intenso de una fogata ardiendo en el frío silencio de la noche. La tierra tembló bajo su cuerpo con la inminencia de un nuevo ataque. Entre temblores y sacudidas consiguió ponerse en pie, a duras penas, y avanzar entre la polvareda. Tosía descontroladamente y agitaba las manos en vano tratando de encontrar sano y salvo al chico.
    Cuando poco después la polvareda empezó a disiparse y los ojos azules inyectados en sangre fueron capaces de poner nombre a las siluetas que se dibujaban a su alrededor, sintió clavarse en su nuca los numerosos ojos enemigos que los habían estado acechando durante días. Estaban bajo su mira, indefensos y sin posibilidad de escapar. Pensó en correr, en huir, en suplicar, pero sabía con total certeza que nada de eso le mantendría con vida más que unos segundos.
    Recordó a su esposa, a sus dos hijos que esperaban allá muy lejos, al otro lado del charco. Agradeció a Dios que no tuvieran que sufrir aquella guerra, aquella pobreza y aquel hambre, la desesperación y la desesperanza que todos ellos habían visto y vivido desde que pusieron un pie en Europa. Aquella no era su guerra, no era la guerra de su patria, pero lo había entendido demasiado tarde para echarse atrás y volver a casa. Dedicó un sentido pensamiento al chico que le había acompañado durante el viaje, que le había hecho más fácil el vacío que sentía, que había sido como un hijo, y pidió que se acabaran para él la pobreza y el hambre, la desesperación y la desesperanza. Era demasiado joven para sufrir tanto como ya había sufrido.  
    No pudo entender las órdenes de los enemigos, ni le hacía falta para saber que había llegado su fin. Pronto la tierra se bañó de la sangre de sus camaradas, el aire se llenó de sus gritos de dolor.
    Solo derramó una lágrima cuando sintió aquel intenso frío atravesándole el pecho, no gritó ni se revolvió cuando perdió el control de su cuerpo. No maldijo a sus asesinos con sus escasas fuerzas, ni deseó su derrota. Solo deseó haber podido ver una vez más a su familia, decirles que murió por ellos, para asegurarles un futuro en el que no hubiera más muertes en vano por guerras sin sentido, un futuro en el que pudieran estar a salvo.
    En el fragor de la batalla, o más bien de la matanza, pudo distinguir aquellos cabellos rojo fuego, aún con vida, aún a salvo. Entonces y solo entonces cerró los ojos, gastando entre recuerdos su último aliento. La guerra había acabado para él.

La última gota

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , domingo, 21 de octubre de 2012 2:05

    Los años han pasado deslizándose con sigilo por entre estos trazos torpes con los que he tratado de dar vida a la esperanza y el dolor, el reflejo de lo deseado y el temor hacia lo desconocido, la vida y la muerte, llenando las páginas de la historia de mi vida. Cada nueva hoja ha sido un nuevo mundo de colores etéreos que me acarició hasta llevarme a la extenuación. Cada nueva línea ha sido un billete a un mundo lejos del banal e infernal ir y venir de cada día. Pero sobre todo, todas y cada una de las gotas de tinta que he gastado en estos escritos, se han llevado consigo pedacitos de un alma torturada y ahora vacía.
    Entre letras he vivido, con ellas he crecido, y de la mano de cada nuevo personaje que nacía he avanzado el camino que sola nunca habría sido capaz de recorrer. He viajado hasta el pasado, o hacia el futuro cuando fue necesario. He cruzados charcos, sobrevolado las más altas montañas, conocido a los primeros seres humanos en abrir los ojos en la Tierra, conquistado una constelación, surcado los mares, y he vivido una nueva aventura con cada nueva historia. He dado vida, he matado, he visto amor y he visto odio. He tocado el cielo con la yema de los dedos y me he arrastrado por los más sórdidos rincones del inframundo. He vivido tantas cosas, y a la vez han sido tan pocas.
    Todos estos años en compañía de estos trazos, estas letras, estas gotas de tinta, han sido un regalo, el color en un mundo en blanco y negro; y han sido al mismo tiempo la aguja que me ha ido haciendo sangrar a cada segundo que pasaba, a cada esfuerzo frustrado.
    Sé que ha llegado la hora de decir adiós, y no puedo más que derramar una lágrima de nostalgia, de arrepentimiento, de derrota. Doy la espalda a todos esos compañeros de viaje y a todos esos mundos donde me han permitido vivir. Ha llegado el momento de dejar secarse la pluma en algún lugar que ya nadie recuerda, de abandonar todos esos manuscritos al olvido.
    Ha llegado la hora de dejar en estas líneas mis últimos esfuerzos, lo que quedaba de mi esperanza y mi ilusión, y gastar en ellas la última gota de tinta.

Melodía de despedida

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , miércoles, 22 de agosto de 2012 16:47

    Una sonrisa quebrada adornando su rostro. Unos ojos apagados que se quieren cerrar. Una voz que no quiere pronunciar palabra. Una gota de sangre que recorre desganada cada vena y arteria desde un corazón débil que apenas es capaz de latir a destiempo. Una lágrima de hielo que resbala hasta chocar, impetuosa, contra el suelo.
    Dulce cadencia bajo sus dedos, entre un vaivén de recuerdos superpuestos. Abrupto arranque de una voz rota que entre quejidos una melodía entona. Silencio que recoge el sonido de un lamento entretejido de tormento, y unos ojos que se esconden y escuchan en la oscuridad del momento. Unos ojos risueños que se apagan al sonido de la despedida, un alma que se consume entre barrotes opresores.
    Libertad que se escapa a reunirse con la CODA, ojos que lloran escondidos y se marchan con la aurora. Nunca deja el corazón hastiado que otro escuche su ritmo pausado, pero esta vez es diferente, esta vez será la última que esos ojos risueños que se enmarcan en un rostro de porcelana olvidada se posen sobre los dedos paseando sobre el marfil. Esta vez será una despedida que termina con una única nota y un suspiro, un último rechinar de la madera a las espaldas de la pianista.
    Vuela libre, alma descarriada, vuela libre con el viento, que las teclas de este piano se cubrirán de polvo y estas manos se harán viejas sin escuchar de nuevo su sonido, hasta que tus ojos enrojecidos y tu respirar casi inaudible, tu risa aletargada y tu voz ahora cambiada regresen a esconderse a la espalda de quien te añora.

La sonrisa de un ángel

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , viernes, 17 de agosto de 2012 12:53

    Cuentan que hace muchos años, tantos que todos los que lo vieron han muerto ya, hubo un ángel que caminaba entre nosotros. Un ángel lleno de humanidad, que reía, cantaba, caminaba, y que como el resto de nosotros, no podía tan solo volar y huir. Un ángel al que le habían cortado las alas.
    Dicen que vivía para ayudar, para escuchar, para salvar, que habría insuflado su propio aliento al más desesperado para apartar de él las lenguas oscuras de la tristeza y le habría guiado hasta el fin del mundo, entre pasos tambaleantes y jadeos de agotamiento.
    Repiten hasta la saciedad que nunca descansó, que no paró a lamentarse de su propia pérdida ni derramó una lágrima de tristeza en su amarga soledad. Que no vivía para sí, que luchaba por brillar para el camino de los perdidos iluminar, y que nunca se rindió, por duro que pareciera el siguiente paso o por mucho que doliera.
    Pensaba que era solo una leyenda hasta que he encontrado la estatua llena de moho de un ángel. Miraba al suelo, triste, y me sorprendí al reconocer facciones femeninas escondidas en la comisura de sus labios. Tal como recogía la leyenda, lucía las grandes alas ganadas al entregar su vida, recuerdo de un sacrificio divino a cambio de una sonrisa humana.
    Sonreí y la abracé.
    -Gracias -susurré contra la fría piedra tallada.
    Como respuesta un latido, un solo tímido y débil latido. El latido del corazón de un ángel. La mirada de un ángel. La sonrisa de un ángel.
    ¿Quién puede siquiera sufrir o hundirse en la oscuridad tras haber contemplado en su esplendor la vida, la mirada y la sonrisa de un ángel? De ese ángel.

Alma en pena

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , lunes, 21 de mayo de 2012 12:00

   

   Dicen que todo tiene solución menos la muerte, pero también decían que nada es imposible. Si ella tan solo pudiera verme reflejado a su lado o sentir un leve calambre cuando la toco, sería mucho más fácil poder creer todas esas palabras. Pero es más fácil hablar cuando estás vivo. ¿Todo tiene solución menos la muerte? No quiero solución para la muerte, no me importa si no oigo el latido de mi corazón ni me interesa que mis manos transmitan calor. Pero no me digáis que nada es imposible cuando ella no puede verme, ni oírme, ni saber que llevo aquí a su lado cada uno de los segundos de su vida.

    No me digáis que nada es imposible cuando desperdiciáis lo que tenéis sin saber que vais a perderlo. No me digáis que... Qué más dará lo que digáis, si vosotros no sois como yo, y no podréis entender lo que es la auténtica soledad, lo que es ver la tristeza en el rostro que amas y no poder hacerle reír o secarle una lágrima. No digáis que me entendéis cuando vuestro único impedimento a veces es el orgullo o la distancia, la ignorancia o la falta de valor. Si os quitaran todos esos obstáculos nada es imposible para vosotros, pues la sangre corre por vuestras venas, vuestro corazón late con fuerza, vuestra voz es escuchada, vuestros pasos en la arena dejan huella. No intentéis dar lecciones de imposibles o de luchas, de pérdidas o ganancias. No a alguien que ya lo ha perdido todo.

    Tan cerca, y a la vez tan lejos. Ella nunca oirá mis mudas declaraciones de amor esparcidas en sus sueños, ni podrá ver cómo la abrazo ante el espejo con este sentimiento sin carcasa. Tantos cuerpos sin alma, tantas almas sin cuerpo...

    Yo ya lo he perdido todo, no hay solución para la muerte y el olvido, la soledad eterna de acompañar en la vida a la persona que amas sin que se dé siquiera cuenta. Pero por tus venas aún corre la sangre, aún puedes tornar lo imposible en posible, superar numerosos obstáculos y agarrar entre tus manos el cáliz de la felicidad. No desperdicies tu vida ahora, porque cuando seas como yo no habrá nada que puedas hacer, y solo te quedarán los eternos lamentos que nadie oirá. No desperdicies ninguna oportunidad, ni dejes de luchar, o te arrepentirás.

    No te conviertas en un alma en pena.

    Un alma en pena como yo.

Trozo de memoria abandonado

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , viernes, 18 de mayo de 2012 15:00

A veces, más de las que quisiera, me sorprendo pensando en ti. Los recuerdos que atesoramos son a veces armas de doble filo. El cielo tiene un azul claro deslumbrante, las nubes bailan con la brisa que remueve mi pelo, pero incluso mi reflejo en el agua del lago me recuerda a ti, y ensombrece mi corazón. 

    ¿Recuerdas el primer día que me viste? Tus ojos perseguían mis dedos cuando jugaban entre mis mechones cobrizos. Tu sonrisa aquel día era nerviosa, las palabras jugaban a traicionarnos y no sabían si acercarnos más o quedarnos donde estábamos. Tu rostro te traicionaba, tornándose del color de la sangre si nos acercábamos demasiado, y habría dado cualquier cosa por no tener que decirte adiós ese día. Aún debes tener mi cariño entre las vértebras dañadas de nuestro primer abrazo. 


    ¿Lo recuerdas? ¿Pueden tus ojos mirar en tu corazón y recordar cómo te sentiste entonces? ¿Puede el hielo que paraliza tus antes cálidos latidos, fundirse ante el calor de un trozo de memoria abandonado?
    El lago ha quedado atrás. No quiero ver mi rostro compungido, ni lamentarme por mi propio dolor. Me pregunto si eres capaz de imaginar lo que ha cambiado mi vida desde que te conocí. Me pregunto mientras camino en silencio sin rumbo fijo, si puedes atisbar remotamente la razón de que en mis sueños solo desee regresar a ese día, a ese primer día, a esas sonrisas sinceras y esos nervios inocentes. Dime cómo. Dime cómo pudo apagarse la llama que brillaba en tus ojos, esa que me instaba a sonreír sin importar nada más.

No te rindas

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , miércoles, 2 de mayo de 2012 15:47


     Hace seis años que nos despedimos amargamente de la persona que te amó toda su vida. Estuviste a su lado a pesar de todo, de los malos ratos, los esfuerzos malgastados y los llantos a escondidas. Lo diste todo a pesar de que sus ojos no eran capaces de reconocer en ti a la mujer de su vida, y de que sus palabras antes sensatas habían sido transformadas en la visión de una loca mente enferma. Nunca apartaste tu mano, y tu rostro irreconocible para él fue lo último que quedó grabado en su mente antes de cerrar los ojos por última vez.
     Fuiste fuerte entonces, fuiste fuerte en la soledad, y más fuerte eres ahora que tú misma te enfrentas a la muerte. Ha querido el Destino jugar contigo de manera cruel y llevarte ante el tribunal de la Parca de la misma forma que se lo llevó a él. La misma enfermedad corrompe tus entrañas y te intenta arrancar segundo a segundo la vitalidad de que presumías. De nuevo cara a cara con la enfermedad sin cura, permaneces fuerte, de pie, haciendo frente al embate que te golpea. De nuevo cara a cara con la rocambolesca visión de la corrupción y la debilidad de la humanidad, te has hecho fuerte y has luchado.
     Sabes que, igual que él tuvo tu mano como apoyo y nuestro amor hasta el final, jamás nos separaremos de tu lado. Seremos, todos nosotros que te queremos, el bastón que te ayude a caminar, la cama que te ayude a descansar, la mano que te acompañe en la batalla. Porque aunque tú tengas que luchar, nosotros no te abandonaremos a tu suerte.
    Sé fuerte, un poco más, y demuéstrale a esa enfermedad manejada por el Destino que esta batalla no puede ganarla y que saldrás victoriosa entre abrazos y besos de todos los que te queremos.
    No te rindas, abuela.

La pluma de plata

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , miércoles, 11 de abril de 2012 17:29

    Sus ojos grises se centraron en el pequeño objeto tirado en el suelo. Una pluma de plata con tan solo unos milímetros de tinta en el recambio interno. Había sido muy usada, supuso. No tenía ni idea de cómo había llegado bajo su escritorio, pero decidió probarla. Le gustaba la sensación de la plumilla deslizándose sobre el papel, así que cada día la sacaba del cajón y escribía alguna que otra frase en su papel apergaminado. Semanas más tarde, comprobó con asombro que las frases inconexas parecían tener sentido una tras otra, como si se tratara de pequeñas cuentas de marfil unidas por un fino hilo de seda para conformar juntas un bello collar. Engarzaban a la perfección, cada trazo con el siguiente, de forma que parecían bailar un dulce vals al son de violines empolvados por el paso de los años. Una sonrisa asomó a su rostro, contemplando por primera vez la belleza que había creado con tan solo unas finas láminas de papel y una vieja pluma tirada en el suelo. Acarició la pequeña pluma sucia y la destapó. Se pinchó con la plumilla, y el último resquicio de tinta se quedó en su dedo.
 
    Miró al otro lado de la ventana, viendo caer la espesa y neblinosa lluvia que arreciaba, golpeando con fuerza como si luchara por entrar y poder tocar la belleza de su obra en letras. Sonrió, con una mueca torcida de sus agrietados labios, cruzando los brazos. Nada ni nadie tocaría jamás aquellas líneas que se dibujaban una tras otra en un lienzo de sensaciones encontradas y perdidas. No le importaba que otros dijeran que el arte es un bien universal que debe ser compartido. No le importaba nada que no fuera conservar sobre su escritorio aquellas hojas de papel, a salvo de la mirada de cualquiera.
    Línea a línea, letra a letra, había ido depositando su alma en aquella pluma de plata, creando su espíritu la tinta que escribía cada palabra. Su corazón roto, el brillo de sus ojos, el amargor de sus lágrimas, el dulzor de sus sonrisas, el color de sus sueños e ilusiones, estaban todos en esos papeles. Esa era su vida, su esencia y su eterno espíritu. Y no se los entregaría a nadie que no lo mereciera. Porque esas letras de bello sonido serían lo que quedaría cuando su cuerpo yaciera inerte, la vida arrebatada de su ser.
    La pluma de plata le había dado el poder de vivir eternamente. La inmortal hazaña de vivir entre letras.

El pintor de ánimas

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , lunes, 9 de abril de 2012 14:12

    Varios pares de ojos se abrieron al sonido de una carcajada de psicótico placer. Poderosa era la fuerza que los había llevado allí, almas solitarias y pecadoras que necesitaban la redención. Estaban allí para comenzar un viaje a la purificación, un viaje de salvación. Pero un viaje que no habían pedido. Las almas pecadoras que no quieren cambiar son aquellas que se encuentran en mayor pecado, y eso era algo que el Pintor sabía perfectamente. Tenía el poder en su don; en su paleta, su pincel y su lienzo, residía su fuerza. Retratar o imaginar la realidad no era ya bastante para él. Necesitaba una meta, un cometido. Y lo había encontrado en aquellos impuros.
 
    Habría quienes le llamarían loco, quienes le considerarían extremista, o le condenarían por defender abiertamente sus creencias, pero él sabía que Dios le entendería, y premiaría su esfuerzo y sacrificio al llevarle a tantas ovejas descarriadas de su redil al establo de las llamas redentoras y purificantes. Era una tarea difícil, pero insignificante para el Pintor que, pincel y paleta en mano, representa en el lienzo el rojo fuego que lame la carne del pecado. Horas después de trabajo con rojos y marrones, naranjas y negros, es el momento de enviar a las ánimas al lugar donde podrán convertirse en personas de Dios. La carne sufridora se torna roja en el lienzo, al contacto con las llamas. Los gritos de los pecadores, surcando la liberación, resuenan en la cabeza del Pintor, como voces de ángeles caídos, como la voz de Satanás. El Pintor rió. El Maligno ya no podría tocar y corromper las almas que él había salvado.
    El movimiento del pincel fue transportando a los pecadores al Purgatorio, conforme sus cuerpos fueron apareciendo retratados entre las lenguas de rojo fuego del mundo entre el Cielo y el Infierno. Los recién llegados parecían empujar sin remedio a los más veteranos lejos de la visión del propio Pintor, viéndose tan solo sus compungidos rostros, como tapados por un velo de indiferencia.
    El último grupo de elegidos por el Pintor para ser salvados se removía contra las ataduras que los mantenían amordazados y prisioneros. Uno a uno, fueron liberados momentáneamente para poder llevar sin impedimentos las ánimas atrapadas entre los brazos del Demonio hacia la redención. Los gritos se dejaron de oír finalmente, y el Pintor dio los últimos toques a su cuadro, preciado entre sus numerosas obras.
    El Pintor se lavó las manos y contempló los cuerpos yacentes, suplicantes, empujándose los unos a los otros entre las llamas del Purgatorio. Sonrió. 

    

Unidad de Conservación y Restauración de Bienes.

    A día 19 de Abril del año 1998, los técnicos del equipo han realizado una restauración rutinaria a las obras de la Sala. En los análisis a la obra del año 1636 hemos encontrado materiales inéditos en la composición del cuadro. Se ha detectado material genético de al menos medio centenar de personas. Lo más llamativo: el predominante color rojo en toda la composición no es una mezcla al óleo, como se pensaba originariamente, sino pura sangre. El caso requerirá una investigación, por lo que la obra será retirada de la exposición permanente del Museo de Bellas Artes.




Fdo.: Manuel Rodríguez Ferrández


Coordinador de la Unidad de Conservación

y Restauración de Bienes.

Inspirado en la obra de Alonso Cano, Las ánimas del purgatorio, Museo de Bellas Artes de Sevilla

El lago de los patos

Publicado por Hola Holita, Vecinillo , jueves, 5 de abril de 2012 12:51

    Mi novio vive siempre con la nariz metida en un maldito moleskine rojo. Creo que pueden tirar una bomba a sus pies que en vez de levantar la vista, escribiría un relato sobre ello. No es que me moleste, pero podría prestarme un poco de atención de vez en cuando. Ni siquiera sé por qué me molesto en quedar con él, si sé que no va a mirarme siquiera. Ni a mí ni a nadie.
    Estamos paseando por un bonito parque. El lugar es precioso, pero él ni siquiera se ha dado cuenta de dónde está. No se ha dado cuenta de que va directo al lago poblado de patos. Me he parado hace rato a sus espaldas, pero tampoco se ha percatado. No pienso avisarle. El susto que se van a llevar los patos será para escribir un relato.

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